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La importancia de los juegos de imitación para los niños

Escrito por rev

Los juegos de imitación son una parte fundamental del desarrollo emocional de los niños que les ayuda a descubrir el mundo.

Conociendo el mundo

Desde que nacen, los bebés comienzan a intentar conocer el mundo por los diferentes medios que tienen a su alcance mientras no logran caminar y desplazarse por sí mismos ¿Os habéis fijado cómo se llevan todo a la boca durante el primer año de vida?

En el momento en el que ya comienzan a caminar, siempre se lanzan a dar sus pasos pero teniendo como faro en todo momento a su cuidador. Caminan y miran hacia atrás para comprobar que sigue ahí, que todo está bien.

Más adelante, cuando ya tienen entre 18 y 24 meses comienza el juego de imitación. Han estado observando los diferentes roles de sus padres desde el principio de los tiempos, tienen una percepción sobre cómo es mamá y cómo es papá, qué les gusta a cada uno y en qué trabajos se desenvuelven.

Los pequeños se van identificando con sus progenitores en diferentes aspectos y los juegos de imitación comienzan a ser una manera de descubrir el mundo, jugando a ser adultos en miniatura, relacionándose con otros niños y poniendo en práctica sus habilidades sociales.

La importancia de los juegos de imitación

Los juegos de imitación son fundamentales para ir relacionándose con el mundo y lo podemos ver desde bien pequeñitos. En los primeros meses de vida podemos comenzar a ver cómo se van relacionando e interaccionando con sus padres a través de sonidos imitativos, gorjeos y gestos.

Más adelante, comienzan a imitar los gestos manuales de los adultos, como puede ser saludar con la mano, tirar besos (llevándose la mano a la boca) o intentando aplaudir.

Cuando son un poquito más mayores y el lenguaje ya está incluido, podemos ver cómo los niños comienzan a crear e imaginar realidades paralelas. Pueden pasarse horas jugando solos mientras uno les oye hablar, imitar diferentes voces o contar historias inventadas sobre el juego que están desarrollando. Ya puede imitar a diversos personajes que va incluyendo en el juego.

La capacidad de poder crear historias, llevarlas a cabo en la vida real e imitar diferentes personajes nos habla de la riqueza que el niño tiene en cuanto a su propia creatividad, su capacidad para desarrollar un juego con sentido y coherencia. Puede inventar escenarios o escoger lugares reales donde se esté realizando el juego en su imaginación, puede transformarse en múltiples personas, puede crear cuanto quiera.

En conclusión, los juegos de imitación son muy beneficiosos para los niños puesto que facilitan su desarrollo cognitivo, su desarrollo emocional ya que hace que se ponga en marcha la empatía cuando da vida a otros personajes, puede resultar liberador para él, fomenta y estimula su propia creatividad.

Juegos imitativos: el mundo adulto

Puede resultar muy curioso ver cómo un niño está representando a sus padres, puesto que nos está mostrando cómo le percibe y cómo le siente de manera completamente libre, sin a penas censura, pues no es consciente de ello.

Podríamos pensar que ésta es una de las razones por las que muchos niños piden juguetes relacionados con los roles que desempeñan sus padres y en el mercado encontramos una amplia selección de artículos, cada cual más impresionante.

Un claro ejemplo son las cocinas que niños y niñas piden por sus cumpleaños o por Navidad, donde vemos que se hace un auténtico despliegue de cocina en miniatura con todo tipo de artículos para cocinar como sus padres.

También podemos encontrar todo tipo de artículos de juguete de diferentes profesiones como la medicina, heladerías, diseñadores de moda, empresarios (corbatas, gafas, maletines y todo tipo de artículos de papelería mini) Y, cuando no hay juguetes para dar vida a esas profesiones, no os preocupéis, ellos los crean tal y como hicimos nosotros en su momento.

Los juegos imitativos son ese empuje para seguir creando, soñando y desarrollándose.

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